Corrupción dejó de ser un juego, una trampa para llegar antes que otros o hacer cosas que otros no pueden. Corrupción ya no significa el conducir borracho y no ir a la cárcel o tener una mejor calificación sin el mayor esfuerzo. Desde hace un año Corrupción adopto un nuevo sinónimo: Muerte. 49 inocentes, los cuales seguramente nunca cometieron un acto de corrupción en sus cortas vidas, murieron por culpa de la incompetencia de las autoridades de los tres niveles de gobierno de nuestro país. Unos miles de pesos, una “palanca” con algún familiar seguido de un “aquí no pasa nada” bastaron para que el 5 de junio de 2009 una de las peores tragedias de las que tiene memoria nuestro país terminara con las risas de 49 angelitos dejara heridas permanentes en otros 104.
No dejemos solos a los padres de los pequeñitos que buscan justicia, no permitamos que este crimen (como muchos otros) quede impune, y sobre todo, combatamos la corrupción; hace un año fueron 49 niños ¿después que podrá ser?
